Jour 5, le dernier.
Sunday, April 29th, 2007Es bastante difícil escribir sobre estos días de promoción indiscriminada sin repetirse o aburrir a las piedras. Hacemos pocas cosas que se puedan (y que se deban) contar.
Hoy el aliciente es que Naïve hace una fiesta, “Nuits Naïve”.
Hay un bar/ sala de conciertos por aquí cerca que se llama Le Divan du Monde en el que han organizado un concierto de varios grupos, rollo acústico, entre los que estamos nosotros. Darán bebida y regalarán cedeses.
En el cartel hay un poco de todo, todo desconocido para nosotros.
Al mediodía tenemos la prueba de sonido. ¿Qué contar de una prueba de sonido?
Después de la prueba hemos hecho unas cuantas entrevistas, a saber: Guitar Part, Radio Arverne, Rolling Stone, Virginmega y Mademoizalle.
Nos hemos estado tocando las pe**tas un poquito hasta que nos hemos ido al concierto.
Casi no he comido… ah, sí, tío, hemos probado una sopa de zanahoria y naranja con cilantro; suena mal tirando a fatal pero está de puta madre. Y no hemos cenado. Bien para la operación bikini mal para el trasnoche.
Resulta que lo de los límites de sonido, de volumen, aquí se respeta a rajatabla y como era como un guateque informal, se oye más al público que a los grupos. Hay buen rollito. Nos han colocao los últimos, asín que nos bebemos unas bierres y hablamos en alto mientras que tocan en bajo. Nos han gustao los Montgomery.
Y a eso de las 22:00 hemos tocado a un volumen inaudible, aceptablemente, un set de 6 canciones, unos 25 minutos: “Little chat”, “Do it”, “Day in day out”, “On my mind”, “Sing when you’re happy” y “Often”. El no sonido en el escenario ha sido una debacle, pero bueno.

(Esta foto la hemos encontrado via el Flickr de Mael. Salut, Mael!)
Hemos alucinao bastante porque ha venido alguna gente española a vernos, algunos que conocíamos, otros que conocíamos y no nos acordábamos y otros que no conocíamos. Millones de gracias por acompañarnos.
La fiesta se ha alargado, pero menos de lo deseado.
Como anécdota: aunque el hotel está cerca, tuvimos que llamar a un taxi porque llevamos bastantes instrumentos y pesan un huevo. El cabrón del taxista nos ha dao una cacho vuelta a Fausto y a mí que he estado a punto de decirle “¿La Tour de France no es junio o por ahí, majét?”, pero me corté.
Mañana nos quedamos Lyndon y yo porque nos faltan un par de entrevistas. Carlos, Fausto y Miguel se piran.
Y no creo que me dé tiempo a escribir antes de regresar, así que me despido hasta la próxima aventura.
Muchísimas gracias a todos los que participáis en el blog, a los sólo voyeurs y especialmente a los escriteurs. El “esfuerzo” de contaros nuestras andanzas se ve recompensado con todos vuestros comentarios, así que muchas gracias.
Nada más… de momento.
Besos a todos.
Au revoir.







